5
Llegaron junto a Francisco. Se sentaron a su lado a la sombra del sauce.
-No conseguimos cubiertos. Dice el Altísimo Encargado que no los necesitas, explicó la prima - que no había salido del todo de su minuto -.
-Nadie come miguitas con cubiertos, agregó Primero.
-¡Claro !, afirmó Francisco, suavecito como siempre.
-A Primero no le gusta la gente que junta cosas, siguió la prima.
Primero la miró y sacó la guitarra.
-A mi tampoco, agregó Francisco sonriente.
-Dice el Altísimo Encargado que aquí te quieren mucho y por eso te tiran migas, continuó la prima.
Francisco se rió con ganas. Algunos tiran migas, otros me quieren, yo les tiro migas a los pájaros, y ustedes no tienen mucha idea de lo que ocurre en La Fiesta.
-Estamos aquí para que nos expliques, reclamó la prima, moviendo la cabeza de un lado a otro.
Primero guardó la guitarra y aprontó la lapicera.
-La Fiesta no es solamente donde está la torta, continuó Francisco.
-¡Ahhh !¡Hay fiestas por todos lados ! ¡Con razón tanto cartel !, exclamó la prima.
-¡Seguro ! Todo Globs es una fiesta, agregó Francisco compartiendo unas miguitas con Andando. -Andando era uno de sus perros compañeros-
-Todas las fiestas no serán la misma fiesta... pensó en voz alta Primero.
-Fiesta es un modo de decir, respondió Francisco. Así se le llama al modo de vivir en Globs.
-¡Ahhh ! ¡Con razón !, dijo la prima.
-¿Con razón qué ? preguntó Primero.
-Con razón no hay tanto ambiente de fiesta. Lo de Cata fue distinto. Estábamos todos muertos de la risa tirándole a la piñata, nadie buscaba miguitas en el piso y no había ningún altísimo.
El más alto era el tío y no se encargó de nada. Bueno..., al final fue el que prendió las velitas.
-¿Cómo es la fiesta de Globs ?, preguntó Primero dando vuelta la hoja.
-Es esto que están viendo. Un lugar con muchos carteles luminosos que invitan a ser feliz y ...
-Te invito a ser feliz, dijo la prima a Primero, con cara de hacer un chiste.
-Te invito a no perder el hilo del cuento, dijo Primero, concentrado en su escritura.
-El hilo del cuento, el hilo del cuento ¡lo encontré ! ¿porqué andas juntando migas, Francisco ?
- La mitad de los habitantes somos pobres y habemos unos cuantos que juntamos migas o similar, de las calles, de las casas, o las recibimos de gente que quiere ayudarnos.
-“Y miguitas significará en este caso / todo aquello que quede como residuo / luego de que haya hecho su trabajo / el último de los clasificadores /”, agregó Primero de un modo bastante complicado. Y anotó.
-La mitad de 100 son 50, dijo la prima. Esa cuenta ya está hecha.
-No hay cuenta que no pueda volver a contarse, sentenció Primero con su típico aire misterioso.
-Dijimos que las cuentas estaban hechas, le recordó la prima.
-Cierto, respondió el primo, y siguió escribiendo.
-Los que entran a la casa donde nos conocimos son muy pocos, siguió Francisco.
-¿A los otros le cierran la puerta ?, preguntó la prima.
-Todas las puertas de Globs están abiertas, respondió Francisco.
-¿Y los globs, las pelotitas de colores, dónde están ? El asunto era que andaban todos buscando globs para cambiarlos por cosas, aclaró Primero, recordando el principio del cuento.
-Ya no se usan tantos globs, la bolsa está llena de permisos.
-¿Permiiiisos ?, dijo Primero.
-Permisos para usar globs.
-Juajuajua, rió la prima, ese trabalenguas no lo conocía.
-Pablito clavó un clavito, agregó el primo, intentando aportar un trabalenguas.
-¡El hilo del cuento !, dijo la prima haciéndose la seria.
-El hilo del cuento, el hilo del cuento ¡lo encontré ! continuó Primero ¿Cómo se obtienen los globs y los permisos ?
-Al principio era simple. Ahora, si quisiera explicarlo no podría, murmuró Francisco.
Prefiero que volvamos al salón luminoso que es donde mejor se puede ver de que se trata este juego.
-Allá vamos, dijo la prima. ¡Andando !
Andando vino enseguida y detrás de él vino un perrito castaño y un gato cazador que se sumaba al grupo.
Cuando estaban por llegar al salón, les llamó la atención un círculo de gente que cantaba en la plaza :
“ay qué lindo
ay qué tierno
ay qué bueno
que es vivir en Globs
pin pan pon
pin pan pon”
Bailaban al son de la música con cara de contentos.
-¿Quiénes son ? preguntó Primero.
Francisco no tuvo tiempo de responder. Desde el centro de la rueda se acercó dando saltitos una muchacha y se detuvo justo frente a Primero. Lo miró a los ojos fijamente.
-Somos el equipo de la alegría, los bailarines de Globs, dijo con vocecita mimosa.
-¿Y tú quien eres ?, preguntó Primero en un suspiro.
-Soy Caril, respondió la muchachita, acariciándole la mejilla. La profesora de baile.
martes, 23 de octubre de 2007
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