martes, 23 de octubre de 2007
Capítulo diez
10
Encontraron un lindo lugar, rodeado de árboles, bien iluminado por la luna creciente.
A pocos metros, una cabaña y voces de niños. Francisco preparó especialmente una zona de pasto para que Tinta eligiera donde parir.
-Me gusta esa parte del cuento en la que entramos a la película, dijo Primero muy contento.
-¡Bien inventado !, dijo la prima, invitando a Primero a chocar las manos.
-Conque era sólo una película..., continuó el primo pensativo.
-Sólo una película, respondió Francisco, pero muy buena para entender el Juego.
-Eso no fue lo que vimos el primer día cuando llegamos al gran salón..., advirtió la prima.
-Ya no es aquel gran salón de la película, no va tanta gente. El Juego ya lleva muchos años y ese lío tremendo que vieron se ha extendido por todos lados. En todo el país de Globs hay 10 bolsas de globs ...
-¿Y los permisos para usar globs ?, interrumpió la prima.
-Consíderalos dentro de la bolsa, dijo Primero, apurando el cuento con la lapicera en el aire.
-En todo Globs hay diez bolsas de globs, continuó Francisco con mucha paciencia. En la alta montaña viven seis personas que tienen seis de las diez bolsas.
-Una para cada uno, agregó la prima con cara de estar pensando en otra cosa.
-No, dijo Francisco. Y continuó. En todo el país de globs hay diez bolsas...
-¡Sí !, 10-6 = 4, ¡esa cuenta ya está hecha ! Quedan cuatro bolsas. ¿Dónde están ?, preguntó Primero que seguía moviendo la lapicera en el aire.
-Repartidas entre el resto de los habitantes, respondió Francisco.
-“Había una vez un lugar con 100 personas...” dijo Primero recordando el principio del cuento.
-100-6 = 94, el resto de los habitantes son 94, dijo la prima con cara de estar pensando en otra cosa.
-Seis habitantes tienen seis bolsas, continuó Fancisco con mucha paciencia, y las 4 restantes son para 94 habitantes.
-Juajuajua y juajuajua, rió la prima. ¿Eso es un chiste, Francis ?
-No.
Andando ladró. -¡Negra !, gritó Luna, ¡nació una cahorrita negra !. ¡Buenísimo !, exclamaron. ¡Qué ese sea su nombre !. Y aplaudieron el primer nacimiento.
Luna era una niña de la cabaña próxima que acompañaba a Tinta junto a Pequeño Mago.
-Y ya no quedan tareas en la caja de reparto, continuó Francisco. Muchos habitantes tienen tareas con las que obtienen muy pocos globs y otro montón ni siquiera tienen tarea.
-Ya que inventamos el cuento podríamos meter unas cuantas tareas en la caja, sugirió la prima.
-¿A quién le tocó la tarea de hacer las servilletas para el gran salón ?, preguntó Primero rascándose la cabeza.
-Al servilletero, respondió la prima apurando el cuento.
-¿Y cuánto demora el servilletero en hacer las servilletas ?, continuó Primero que aún se rascaba la cabeza.
-Ocho horas por día, cada día, dijo Francisco.
-Si ponemos otra tarea de servilletero en la caja, agregamos un servilletero más. En cuatro horas las tienen prontas y se pueden ir a pasear. Si es que quieren ir a pasear..., propuso Pao, otro de los niños de la cabaña, que se había unido al grupo.
-Y si conseguimos poner cuatro servilleteros ya pueden pasear en dos horitas, dijo la prima, muy contenta con el aporte de Pao.
Francisco sonrió.
-Los de la alta montaña..., los de la alta montaña..., los de la alta montaña..., los de la alta montaña..., la prima no paraba de repetir.
-¿Los de la alta montaña qué, primilla ?, dijo Francisco.
-¿Para qué quieren todos esos globs ?
-No sé.
-¿Y para qué los guardan ?
-No sé.
-¿Y naaaadie les dice qué no pueden hacer eso con el lío tremendo que hay en Globs?, preguntó la prima tratando de levantar la ceja como Primero.
-Nadie les dice que no pueden porque pueden, dijo Pao con firmeza.
-Son las reglas del juego, anotaba Primero mientras tanto.
¡Manchado claro !, exclamó Luna, anunciando la llegada del segundo cachorro. ¡Bueniiiísimo ! ¡Qué ese sea su nombre !
-¿Cual es tu tarea Francis ?, preguntó la prima.
-Bueno, digamos que no tengo. Me alimento con las cosas que consigo.
-Miguitas.
-Miguitas y cosas parecidas.
¡Manchado oscuro !, gritó Luna. Y todos aplaudieron.
-¿Y cómo visitas al doctor si no tienes tarea ni globs ?
-Yo le arreglo el jardín al doctor, y el me revisa y me cura, no usamos globs, somos amigos.
¡Blanco !, exclamó Luna.
-¡Y con esto podría ir terminando... !, dijo Primero con cara de estar harto.
-¿Qué te pasa, primo ?, preguntó la prima.
-Que este juego no es mi juego y que no me gusta nada como está quedando el cuento.
-“Y Colorín Coloradó
Este cuento no terminó.”
-cantó la prima-
¡Castaña !, exclamó Luna, ¡quinta y última cachorra ! ¡Bueniiiiíiiiisimo ! dijeron, y aplaudieron.
Corrieron a ver a Tinta que lamía sus cachorros y quedaron felicísimos.
Francisco alcanzó un botellón con agua y manzanas para todos, y Primero sacó la guitarra y comenzó a cantar. Como si ninguna otra cosa le importara.
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