martes, 23 de octubre de 2007

Capítulo doce

12

Llegaron cansados a la cabaña. Primero iba adelante.
-Qué tal, Primero, ¿cómo estás ?, saludó Francisco.
-No preguntes, dijo la prima, ya sabes que no da más de...
-Qué no doy más de tan cansado, se apuró Primero, haciéndole morisquetas a la prima.
-Ejem, susurró ella, y se rió mirando para otro lado.

Pasaron toda la tarde contando historias, jugando con los cachorros, preparando alimentos, comiendo y cantando. Anochecía cuando se dieron cuenta de que Cazador no había regresado.
-Se habrá quedado por ahí con alguna gatita, pensó Maguito en voz alta.
-Mimimimiaaaau, dijo de lejos Cazador.
Lo saludaron. El gato se acercó. Estaba todito despeinado y traía ese aire de quien viene de lejos. Lucía un papelito doblado en el bigote. ¡LEA HOMBRE ! era lo que estaba escrito sobre el papel.
-Dice ¡lea hombre ! y tiene pinta de misterioso. Seguro que es para Primero, supuso la prima.
Primero lo abrió : “si viera lo que no ve la vería junto a la torre”, leyó. Levantó y bajó le ceja, y guardó el papel en su bolsillo.
-¿Y eeeso ?, preguntó Pao.
-Un acertijo, de los que le gustan a mi primo...
-Así parece, dijo Primero, mirando al gato.
Saber de dónde venía era mas difícil todavía.
Agradecieron de todos modos a Cazador. Conversaron un rato más y se fueron a dormir.

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